miércoles, 16 de mayo de 2012

la sociedad abandonada


el crimen del empleado de la pasiva y la detención del asesino, un adolescente de 17 años, que, dicen que dijo "tenés que disparar antes para que te respeten" alarmaron a la sociedad en su conjunto.
sí, es espantoso, condenable, y uno confía en que la justicia se hará cargo del criminal y de la pena correspondiente. sabe, sin embargo, que la situación no cambiará y confía en que a uno no le toque.

sin embargo, es un eslabón más en una larga cadena que ha ido deteriorándose y ahora explota.
una sociedad que no respeta las normas de convivencia de los ciudadanos es una sociedad que no se respeta a sí misma. y cuando se llega a ese punto, y tal es el caso, las cosas se salen de su cauce y nadie sabe qué pasó, ni cuándo, ni cómo, ni qué se debe hacer para remediarlas.

matar a alguien de ese modo es un crimen. a nadie le cabe la menor duda.
pero a diario asiste el ciudadano a un conjunto de violaciones de conductas, de agresiones, de situaciones que sólo son posibles si a nadie le importa el otro.ejemplos cotidianos sobran: los autos circulan a contramano; las motos andan por las veredas, se meten contramano y no respetan los semáforos. en las esquinas de avenidas que no los tienen, cruzarlas, a veces, es imposible. remotos los tiempos en que los autos frenaban y pasaban primero uno y después el otro y le cedían el paso a los peatones. los camiones estacionan en las esquinas e impiden ver si vienen autos.
las madres insultan y destratan a sus hijos -en cualquier clase social-: sos un imbécil, sos una porquería - se escucha con frecuencia en la calle, en el ómnibus. la gente no respeta filas, la gente no cumple con los compromisos, con la palabra empeñada.

la población es rehén de un conjunto de normas que dejaron de cumplirse, que fueron perdiéndose de a poco. las primeras señales surgieron ya hace décadas, pero a nadie le llamó la atención. "son los tiempos que corren", se decía.
la sociedad no se respeta, y la demagogia campea, encantada. está de moda llamar a la gente por el nombre de pila, como si eso hiciera a las personas más cercanas. está de moda tutear a los ancianos, decirles "mi amor", "mi cielo" y golpearles el hombro cuando otros miran, pero ignorarlos o destratarlos cuando nadie los ve. está de moda hablar en la jerga políticamente correcta, poner el grito en el cielo si alguien dice "negro" en lugar de "afroamericano", pero poco se hace para la verdadera inclusión. suena impactante, para cualquier sociólogo del mundo, escuchar que en uruguay disminuyó la pobreza, pero soslayar que en realidad hay una pobreza subvencionada gracias a la buena voluntad de los que no lo son y trabajan. parte de la pobreza subvencionada es fuerza o mano de obra potencial. ¿por qué no trabaja entonces?

cuando la sociedad no se respeta, se desmadra. se arma un tole-tole de padre-y-señor-nuestro.
hay indicios de eso; el mal humor de las personas, la tensión que se vive en la calle y en los espacios públicos, en el transporte, en los comercios; hay indicios en la cantidad de gente que porta armas, y en los tristes casos en que hubo muertes por error. eso habla del desmadre, del estar al borde. cuando 4 de 10 montevideanos dice que quiere irse de montevideo, uno debería prestar atención.

las primeras que deben prestar atención son las autoridades, ya que a ellas les corresponde organizar el todo, contenerlo, darle un sentido. el uruguay vive un período de desarrollo y bonanza económicas como nunca en su historia. es una pena que con todo eso se logre exactamente lo contrario. en lugar de que la sociedad en su conjunto mejore y crezca, empeora, involuciona. a todos los niveles. la base de todo está en la educación. pero basta con ver y escuchar a los referentes (ejemplo para las generaciones más jóvenes) para darse cuenta de que la pobre educación no le interesa a nadie.


 


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