sábado, 14 de enero de 2012

el weisser hirsch, y otras vistas de dresden

el weisser hirsch (el ciervo blanco), el barrio en que vivo, en la casa de mi hermano,  es una parte de la ciudad, al norte del río elba, en una altura, al pie de la dresdner heide, un bosque-parque. aquí se alzan el antiguo hospital de tuberculosos ( un luftkurort - "lugar de cura de aire") que fuera dirigido por el dr. lahman, y un conjunto de residencias de varios pisos destinadas a los enfermos y al propio lahman (quien murió de tuberculosis a los 50 años); el barrio, además, incluye villas y residencias que mantienen el alma ecléctica de la gran burguesía que las fundó, de enorme interés arquitectónico, artístico, cultural, social. (como solidaria compradora de la rifa de arquitectura, espero que dresden sea uno de los destinos!)

el desarrollo del weisser hirsch está directamente relacionado con los avances científicos y técnicos del siglo xix, que atrajo a algunas personalidades y se enamoraron de la belleza del entorno. y pese a que estamos en el siglo xxi, priman aquí todavía la naturaleza, los paisajes, una cierta nostalgia romántica; avenidas y calles que encierran manzanas con villas y caserones; un buen pasar de aquella época que se estira hasta el presente, después de la renovación (léase caída del muro y posterior bonanza económica, siglo xxi); una elegancia que habla de que lo "viejo" (en este caso, principios de fines del siglo xix) puede más que la practicidad horrible del plástico y el mal gusto del nuevo riquismo, por más que se disfrace.

en la historia del weisser hirsch, alrededor de 1870, se construyen más de 200 villas y residencias veraniegas. y al kurort, llamado fridabad en honor a la hija del dr. lahman, llegan kafka, kokoschka y rilke. pacientes y artistas. aquí, según los testimonios, los caballeros y las damas caminaban sin sombrero, y las conversaciones eran en inglés o ruso. en todo caso, en este lugar se dieron cita el expresionismo, la antroposofía, la medicina natural, el arte y la literatura, que respondían al espíritu de la época. tan moderno era este barrio cuando su apogeo, que incluso tiene -todavía en funcionamiento- un teleférico importado en su momento de suiza.

y eso es lo que uno siente cuando se interna por las calles: lausitzerstr., weisser adlerstr., dostoievskystr., bautznerstr., schillerstr., zeppelinstr., y tantas otras que suben y bajan y desde las que se tiene una hermosa vista. tenemos suerte de que sea invierno, porque podemos ver, no sólo el río elba, sino la dresden del sur, y el perfil del puente der blaue wunder (el milagro azul).

el kurort, con las residencias para los pacientes, incluye el pabellón chino y un pequeño anfiteatro donde se ofrecían conciertos - ¿qué otra cosa puede hacer un tuberculoso cuando intenta curarse?-. y el bosque que lo contiene -la dresdner heide,  literalmente enorme y llega hasta el aeropuerto- es fresco y vivo, seguramente por la levedad del aire.  imaginar esto tal como debió ser en aquellos tiempos  supone rememorar libros de thomas mann o de dostoievsky, o  películas de época.

llama la atención la villa san remo, a la que se accede a través de una escalinata descendente, que da entrada a una casona de varios pisos (524 mt2) rodeada de terrazas enjardinadas, con una torre desde la cual la vista ha de ser portentosa. supuestamente fue habitada por la princesa real luise (1870-1947), y construida alrededor de 1898. a partir de 1938, la villa san remo le perteneció a charles noble, quien inventó la cámara fotográfica conocida como "práctica". la leyenda dice que en la noche del 13 de febrero, noble habría guiado a los aviones aliados desde la torre. lo cierto es que él y su hijo fueron prisioneros de los soviéticos en 1945, según se dice, porque saludaron a las tropas con una bandera norteamericana. viendo la villa, uno se dice que sí, que todo eso es posible, y si no lo fue, no importa. destila un aire encantado y misterioso.

el kurbad y la villa heinrichshof , hoy en bastante mal estado, parecen salidos de un film como psicosis, sin perder su encanto y su elegancia. el antiguo fridabad del dr. lahman,  que ya estaba vacío, fue comprado por un médico de bremen, quien lo transformó en el nuevo hospital de turbeculosos. la villa fue residencia del dr. lahman y su familia hasta su muerte, en 1905.

no es posible pasar revista a cada rincón o villa. pero no se puede dejar de mencionar al parkhotel, de 1914 -cuando alemania se metía en la guerra- por el que pasaron huéspedes como richard strauss, kurt tucholsky o zarah leander, la artista que le cantó a las tropas nazis. aquí, el salón de baile -recuerda al hotel casino carrasco o en cierto modo al hotel argentino de  piriápolis- se hizo famoso por el lujo y la elegancia de los visitantes.

cuando se menciona el eclecticismo arquitectónico, basta con ver la "haus waldesruhe", de inspiración suiza, que parece salida de un almanaque; o la villa matilde, o villa ebert, cada una con su peculiaridad, aunque todas rodeadas de jardines, todas de al menos tres pisos de altura, con los techos de tejas inclinados y las ventanas de los áticos... de todas, la que más me gusta, la que realmente quisiera visitar, es una sin nombre, en mal estado, rodeada de un jardín descuidado, pero que mantiene un encanto extraño, casi poético. me recuerda, aunque suene imposible, a una mezcla de antiguo barrio carrasco con antiguo barrio pocitos con antiguo barrio del prado. cuando los recuerdos de la infancia se imponen, no hay nada que la razón pueda argumentar.

nos metemos entonces por los callejones que descienden -algunos con escalones, otros, no- hasta llegar a la avenida principal, donde tomamos un tranvía que nos lleva a la ribera sur, donde están la villa maría y otro conjunto de edificios y monumentos que quitan el aliento.

sí, se entiende claramente que dresden haya sido capital de un reino, que haya atraído a artistas y filósofos; incluso que haya perdido su calidad de patrimonio de la humanidad por construir un puente nuevo sobre el elba.

se entiende -entiendo- el amor que mi hermano siente por esta ciudad, y que de algún modo me ha transmitido.

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